dilluns, 5 de maig del 2014

CRUCE DE HISTORIAS

Lawrence salió del iglú para ir a pescar junto a su amigo Puck. Adela y Laura se quedaron dentro. Hacía dos días que no comían pescado ya que por el mal tiempo los peces no se movían mucho y no era nada fácil pescarlos. Durante estos días su alimentación se había basado en raíces, bayas, huevos de aves... Ese día pescaron por lo menos cuatro docenas de peces. Habían tenido muchísima suerte. Pero eso sí, se pasaron toda la mañana pescando. Cuando iban a volver al iglú Puck se paró para observar una cosa.

- Lawrence, ves eso de ahí?-dijo Puck sorprendido.
- Claro que sí. ¡Son perros! -contestó Lawrence anonadado.

Hacía mucho tiempo que no habían visto, por lo menos unos dos años. Ya que siempre van acompañando a sus amos. Desde que los últimos científicos habían desaparecido en la ultima expedición no se había sabido nada de ellos. Para los esquimales mejor, ya que no les robaban comida ni les molestaban. 

- Pero, parece que están solos y perdidos, ¿Verdad?. -preguntó Lawrence.
- Eso parece, pobrecitos. ¿Y si nos acercamos un poco? -respondió Puck.
- Me parece bien. -dijo Lawrence.

Los dos esquimales de acercaron hasta los perros, eran ocho en total. Había seis huskys y dos Malamute de Alaska. Todos eran preciosos. Sobretodo para Puck. Adoraba los perros ya que su sueño siempre había sido tener uno. Cuando se acercaron, los perros fueron hacia ellos de una manera que se notaba que estos estaban acostumbrados a estar con gente. En ningún momento ninguno atacó a los dos amigos. Estuvieron con ellos y cuando fue la hora de volver con las chicas vieron que los perros los seguían. Cuando llegaron, Puck les dijo a Adela y Laura que salieran un momento. Al salir las dos se quedaron boquiabiertas. Sobre todo Laura, que nunca había visto tantos perros juntos. Eso le dio respeto. Adela en cambio enseguida fue a tocarlos y vio que eran muy tranquilos. Estuvieron hablando y al final decidieron que se los quedarían y los cuidarían.

- ¿Y si estos perros tienen dueño y los están buscando? -dijo Laura que no le gustaba mucho la idea de quedárselos.   
- Perder un perro es posible, está claro. Pero ocho no es tan fácil, se ven mucho. -explicó Lawrence.
- ¿Entonces, que hacemos? -preguntó Adela.
- Creo que lo mejor es quedárnoslos porque sino difícilmente sobrevivirán... -contestó Puck.
- Tienes razón. Si sus dueños aparecen entonces ya veremos que hacemos. Pero de momento estos pequeñines se quedan con nosotros. -dijo Adela emocionada.

Los cuatro entraron dentro el iglú para preparar el pescador para comer. Pero antes les dieron unos pocos a los perros para que comieran. Estaban un poco delgados y se les veía con hambre.

                                                     (película: bajo cero) 

LOS POEMAS DE LOS PERSONAJES

Laura

Te sigo queriendo,
como el primer día,
sé que tú aún me quieres,
aunque tengas melancolía.

Siento haberte hecho daño,
pero no me arrepiento,
sé que algún dia volverás,
y se acabará este tormento.  

Puck

Ya han  pasado cien años,
y sigo aquí en la universidad,
rodeado de extraños,
que alteran mi tranquilidad.

Suerte que tengo a Lawrance,
un buen amigo,
que aligual que la eternidad,
siempre está conmigo.




DIEZ AÑOS DESPUÉS...

Allí estaba Adela, tan guapa y serena como siempre. Estaba igual, no había envejecido para nada desde el día de su muerte. Pero su entorno si que había cambiado. Hace unos seis años que ya no estaba en Carnwell. Se había ido a vivir a San Francisco junto a su marido, Lawrence. Sí, se habían casado y tenían dos hijos. La mayor que se llamaba Jenny y el pequeño que se llamaba Karl. Su casa era grande y bonita. Eran muy felices. Adela había devuelto las ganas de vivir a Lawrence, se lo merecía. 
Después de la muerte de Adela y de que se convirtiera en fantasma, se fue a vivir en la barraca junto a Lawrence y Puck. Laura estaba furiosa y quería matar como fuera a Adela. Lo intento varias veces. La única manera de matar a un fantasma es matarlo de la misma manera y en el mismo sitio de su primera muerte. Laura con Adela lo tenia relativamente fácil. Solo tenía que llevarla a la sala de baile y dispararle al corazón con una pistola. Lo estuvo planeando durante mucho tiempo, pero sus planes no fueron como ella esperaba.
Un martes por la mañana, hace tres años, Adela se encontró a solas con Laura en la playa. Laura, al verla sola y desprotegida no dudo ni un instante en atacarla. Se tiro encima suyo como una presa ataca a su victima. Adela no era una chica que le gustaran los problemas, era muy tranquila. Pero en ese momento, estaban las dos en el suelo peleándose. Adela vio un trozo de cristal en el suelo, seguramente del botellón de la noche pasada. Lo cogió y cortó a Laura en la muñeca. Laura se apartó de ella enseguida, chillando como una histérica y de repente cayó en el suelo desplomada. Adela no entendía nada. La había matado, la primera vez que murió fue porque se suicidó y su manera fue cortándose las venas.
Al día siguiente Adela y Lawrence se fueron a vivir a San Francisco dejando atrás unos siglos de dolor, amargura y traición. 


                                                                  San Francisco

DESCRIPCIÓN del libro CON LOS CINCO SENTIDOS

Empezaremos por la vista, ya que es el sentido que del que más se puede hablar. En este libro lo primero en lo que nos fijamos es que, el color que más predomina es el gris, seguido del dorado y el negro que hacen los dibujos y los títulos. Es un libro rectangular, no demasiado grueso de unas trescientas páginas y de tamaño mediano. En la portada vemos que hay la figura de un hombre en la playa que está sujetando una espada. En la parte trasera vemos que en esa misma playa está la figura de una mujer joven.
En el sentido del oído cuando cogemos el libro, al leerlo podemos oír el ruido de las páginas al girarlas. Al cogerlo también oímos un ruido similar al del plástico ya que la portada y la contraportada están forradas.
En el tacto, como he dicho anteriormente, el libro está forrado y esto hace que tenga un tacto fino y resbaladizo. Las páginas en cambio tienen un tacto mas bien áspero y vemos que no son ni muy gruesas ni muy finas.
Cuando hablamos del gusto del libro es difícil de explicar, ya que no nos vamos a comer el libro. Pero podríamos deducir, que básicamente, tiene gusto a papel ya que está compuesto de esto.

El último sentido del que hablaremos, es el del olfato. La portada y la contraportada no es que huelan a mucha cosa, la verdad. A la que abrimos el libro, las páginas si que huelen a papel, pero viejo. No hace ese olor de páginas nuevas ya que este libro no es nuevo y ha pasado por muchas otras manos.  
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Empezaremos con la vista. Si pudiéramos ver lo que pasa en este libro, principalmente veríamos a un montón de chicos y chicas adolescentes que son los estudiantes. También veríamos la universidad de Carnwell y la habitación de la protagonista. Luego estaría el muelle, la playa, los bares... Todo esto son lugares en los que pasa la historia. 
En segundo lugar hablaremos del oído. Si pudiéramos oír algo seguramente serían personas hablando, los ruidos de la espada del Bebedor de Lágrimas cuando ataca a sus victimas, el ruido del mar...
Cuando hablamos del sentido del gusto, básicamente habría dos cosas que podríamos probar. Las drogas y el alcohol de las fiestas que se hacen en la universidad.
En el sentido del tacto podríamos tocar a los estudiantes, tanto los chicos como las chicas, la arena de la playa, el agua del mar, la hierba del campus, las sábanas de las camas de las habitaciones, la ropa que llevan... Se podría tocar todas las cosas relacionadas con la vida de una persona.
Y por último, en el sentido del olfato podríamos oler la marihuana, una de las drogas que más salen en el libro. El olor de las cervezas que los estudiantes se beben en los bares. El olor al mar, a las colonias que llevan los estudiantes, la sangre de las victimas de el Bebedor de Lágrimas y muchas cosas más.  




TEATRALIZACIÓN

(Laura, Adela y Sara están cenando en un restaurante al otro lado del puente.Laura va hacia la barra para hablar con Puck, se sienta de espaldas a Sara y Adela que están mirando desde la mesa. Puck al verla se pone pálido de golpe.)

LAURA: (Ordenando.) Cambia esa cara. Mis amigas están mirando.
PUCK: ¿Qué cara quieres que ponga?
LAURA: Podrías empezar por sonreír y borrar de tu rostro esa estúpida expresión de fantasma ¿o quieres que se enteren de todo?

(Puck atrapado contra la barra del bar fuerza una sonrisa.)

LAURA: ¿Que demonios haces aquí?
PUCK: Vengo aquí todas las noches, ya lo sabes.
LAURA: Pues hoy no tenías que haber venido.
PUCK: Haber avisado. No puedo adivinar siempre lo que andas haciendo.
LAURA: Olvídalo, ya da igual, y además eso no es lo que me preocupa; lo que me preocupa es lo que está haciendo Lawrence con esta pueblerina.
PUCK: ¿Tu amiga Adela? Creo que le gusta.
LAURA: A Lawrence le gustan todas.
PUCK: Ya, pero esta creo que le gusta mucho.
LAURA: (Con melancolía.) Yo también le gustaba mucho...
PUCK: Lo siento Laura...
LAURA: (Enfurecida.) Lo vas a sentir de verdad como no la deje en paz. Ya le puedes ir avisando. Este campus está lleno de ovejitas, dile que se coma a cualquier otra o se las verá conmigo.
PUCK: Ya sabes cómo es Lawrence, va a su aire y es difícil convencerle de nada.
LAURA: Pues ya puedes conseguirlo por la cuenta que te trae. SI me lo cargo a él tú vas detrás, pequeño Puck.
PUCK: No has cambiado nada, Laura.
LAURA: De eso se trata ¿no?
PUCK: Supongo que sí, aunque te va a ser difícil, a partir de ahora, sin la medalla.

(Laura le da una bofetada. Él no hace nada, se queda parado. Sara y Adela se quedan heladas mirando, al igual que toda la otra gente. Laura se acerca a él.)

LAURA: (Susurrándole al oído.) Como no tenga la medalla en mi cuello antes del baile de inauguración del curso, podéis iros despidiendo de Carnwell.
PUCK: No sé dónde está la medalla, Laura, te lo juro, yo...
LAURA: Tú me importas un bledo. Dile a Lawrence que tiene veinticuatro horas para devolverme mi medalla y que como no esté colgada en mi cuello antes de entrar en el baile, os enterraré tan profundo que ni el Demonio mismo podrá sacaros. Y ahora lárgate de aquí antes de que haga una locura.

(Puck se va caminando a pasos muy cortitos con la cabeza agachada. Laura con una sonrisa en la cara regresa a la mesa con Adela y Sara.)




EL MONÓLOGO DEL PERSONAJE

Sí, creo que la elegida es Adela. Llevo muchos años tirándome a cualquiera por puro despecho, pero ella es diferente. Desde el primer día que la vi, en la playa con ese sinvergüenza de Stephan supe que era ella. Él tiene lo que se merece, la muerte. Al igual que el otro. ¿Cómo se llamaba? A sí, Alberto. Otro que tiene lo que se merece por intentar algo con Adela. Quién la toque morirá, así de claro. Tendría que poner algún cartel o algo, esto de matar a gente empieza a cansar. Hace tantos años que no encontraba una chica como ella. Se la ve tan simple, tan pueblerina, me gusta. Estoy seguro que Adela es la chica que puede hacer que olvide a Irene para siempre y me lleve a otra vida, estoy harto de ser esto. No me lo merezco. Fue ella la que me fue infiel, ¿porque tengo que estar así?. Todo por esa maldita guarra de Irene, como la odio. Y no, no se podía ir de aquí. Tenía que quedarse para continuar torturándome. A ver cuando se muere, bueno por segunda vez. Estoy seguro de que Irene se ha dado cuenta de que Adela me interesa y que va a fastidiarme todo lo que pueda. Como la toque, lo pagará muy caro. No se que habrá dicho Adela de la medalla, tengo que ir a ver a Gran Jack, que fue el que se la dió. Espero que le haya gustado, pero ahora que lo pienso como Irene se la vea se va a liar una muy gorda. Que estúpido soy, la tenía que haber roto así Irene se volvería vieja como tendría que estar para la edad que realmente tiene. Que sea lo que el demonio quiera. 

MIL PALABRAS UNA IMAGEN